18 & 19 de marzo, 2026 en Hilton Buenos Aires Hotel & Convention Center

En el marco de SAGSE South America 2026, BetWarrior se presenta como uno de los casos más sólidos de crecimiento regional dentro de la industria del gaming. Con operaciones en múltiples mercados y una estrategia centrada en tecnología propia, análisis de datos y experiencia de usuario, la compañía ha logrado expandirse sin perder agilidad en un entorno tan diverso como el latinoamericano. En esta entrevista, profundizamos en las decisiones clave que impulsaron su expansión, los aprendizajes al escalar en una región fragmentada y cómo construyen una propuesta de valor que va mucho más allá de la competencia basada en bonos.

BetWarrior viene creciendo en múltiples mercados de América Latina y construyendo una propuesta muy apoyada en datos, producto y experiencia de usuario. ¿Cuál fue la decisión estratégica que más les aceleró el crecimiento regional y qué aprendieron al escalar en una región tan fragmentada?

Creo que una de las decisiones que más nos aceleró fue invertir muy fuerte en tecnología propia y en data desde el inicio. Eso nos dio mucha flexibilidad para adaptarnos a mercados que son muy distintos entre sí.

Hoy BetWarrior opera en Argentina en siete jurisdicciones (esperamos expandirnos en el corto plazo),  además de Brasil y Perú, y cada uno de esos mercados tiene regulaciones, dinámicas de pago y comportamientos de usuario diferentes.

Lo que aprendimos al escalar en la región es que Latinoamérica no se puede abordar con un modelo único. Necesitás una plataforma sólida, pero también mucha capacidad de adaptación local. Ese equilibrio entre una base tecnológica común y ejecución local fue clave para crecer sin perder velocidad.

La compañía se posiciona como una experiencia de betting “data-driven”, responsable y centrada en el jugador. En un mercado cada vez más competitivo, ¿qué hace hoy que BetWarrior retenga mejor al usuario y no compita solo por bonos o adquisición cara?

En un mercado tan competitivo es fácil caer en una lógica de competir solo con bonos, pero eso no construye valor en el largo plazo. En nuestro caso el foco está mucho más en producto y experiencia de usuario. Usamos datos para entender mejor cómo juega cada usuario y poder ofrecer una experiencia más personalizada. También hay algo que a veces se subestima, que es la calidad del producto: velocidad de la app, facilidad para apostar, pagos confiables, buena experiencia en vivo. Cuando eso funciona bien, el usuario vuelve por la experiencia, no solo por una promoción puntual.

BetWarrior ha reforzado su visibilidad de marca con alianzas de alto impacto como su vínculo con AFA rumbo al Mundial 2026. ¿Cómo convierten esos sponsorships en negocio real, confianza de marca y valor de largo plazo para la operación?

Las alianzas como la que tenemos con AFA, pero también con la AAT en tenis y con el hockey argentino —Las Leonas y Los Leones—, las vemos como plataformas de construcción de marca y de negocio, no solo como visibilidad.

En muchos casos elegimos selecciones nacionales, y eso no es casual. Nos identificamos mucho con lo que representan: trabajo en equipo, competitividad y alto rendimiento, que son valores muy alineados con cómo construimos BetWarrior.

También hay algo cultural muy fuerte. Entendemos la pasión con la que se vive el deporte en Argentina, y estar cerca de esas selecciones nos permite conectar con esa emoción de una forma mucho más auténtica.

Después viene la parte operativa: tratamos de que esas alianzas tengan activación real —contenido, experiencias para usuarios, campañas— y que todo eso esté integrado con marketing, CRM y data para que la exposición se transforme en usuarios que prueban la plataforma y se quedan. Al final, el objetivo no es solo awareness, sino construir una relación de largo plazo con los fans y con nuestros jugadores.